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sábado, 28 de diciembre de 2013
viernes, 27 de diciembre de 2013
Crisis de la Edad Media
Todo
esto empieza con el problema que surge por la disminución de la población agrícola,
trayendo como consecuencia la hambruna, que a su vez causó la aparición de
muchas enfermedades como la
peste negra, que afectó a Europa a partir de 1348. Surgieron muchas guerras que
acabaron con más de la mitad de la población. Las relaciones entre los feudales
y los siervos se afectaron por culpa de esta crisis; ésto permitió la aparición
de monarquías más consolidadas y ambiciosas, un mundo urbano complejo y un pensamiento humanista. Se necesito una
solución para estos problemas. Es ahí donde se originó muchos de los cambios
que se produjeron en la sociedad europea en los siglos XV y XVI.
Así, la economía medieval basada en los cultivos,
empezó a decaer por las malas cosechas,
conocidas como los malos años, ocasionando hambrunas por toda Europa. La
consecuencia de la hambruna fue la población infectada de epidemias debido a la
falte de medicamentos; como ya lo mencioné en el párrafo anterior, la más
representativa fue la peste negra de 1348 que provocó un gran número de muertes
por su rápida expansión, las guerras civiles fue la consecuencia de las
condiciones de epidemia y de hambruna en donde por cada enfrentamiento saqueaban
el ganado y destruían las cosechas.
Hubo dos fuerzas que tiraban para lados distintos: la
expansión del comercio y del poder económico de los burgueses, que solo
pensaban el beneficio propio; y las revueltas de los campesinos, cansados del
modo de vida en el cual los burgueses los mantenían. Era tiempo de un cambio,
de construir una sociedad que fuera muy distinta a la sociedad feudal, una
sociedad menos rígida. Sin embargo, aunque unos estaban a favor del cambio,
otros querían mantener el orden anterior.
Así, todo el siglo XV fue un siglo de transformación
en la sociedad europea; la agricultura se reconstruyó, las tierras despobladas
por las guerras del siglo XIV fueron habitadas
y puestas en producción, gestionando
nuevos productos rurales que agradaron a los comerciantes. Gracias a ese
progreso agrícola, este producto se convirtió en un negocio próspero para comerciantes que poseían tierras.
Donde más se notaron estos cambios fue en Inglaterra,
sus productos eran muy comercializados llevándolos a pensar en nuevos métodos
para aumentar la productividad. No obstante, en la mayoría de los lugares en
donde se introducían los adelantos técnicos provocaban una reducción de la mano
de obra, generando desempleo, como se llama ahora, o destierro de sus
propiedades, llegando hasta el punto de vivir en los bosques o en la ciudad
para poder sobrevivir, esto provocó que lo que quedaba de la sociedad feudal
desapareciera. El trabajo rural se centró en el comercio, los dueños de tierra
querían tener una producción cada vez mayor, para que así aumentara su capital.
Aunque la parte económica era más fuerte en el sector agrícola.
Por otro lado, la
Iglesia estuvo en crisis, empezando por el momento crítico que tuvo el papado
en los siglos XIV y XV, produjo el CISMA DE ORIENTE, obligando al Papa a
trasladar la seda a Aviñón (Francia) bajo el Amparote l rey francés. Gracias al
CISMA, causado por las peleas entre Papas y Antipapas, el papado quedó con una
mala reputación; por este conflicto surgen nuevas órdenes religiosas y la
persecución las minorías religiosas.
La crisis permitió la aparición de monarquías más
consolidadas y ambiciosas, un mundo urbano complejo y un pensamiento humanista. La crisis de los
siglos XIV y XV se percibe actualmente como un importante cambio económico
social, político y cultural.
Otro rasgo que aparase para el cambio es el hombre
del Renacimiento, o humanismo. Estos hombres del renacimiento son guiados por
impulsos, por querer conocer el ambiente en el que viven, sin embargo, son
hombres que son muy intensos. La vida aparece rodeada de peligros, ello obliga
a estar siempre dispuesto a la defensa, a tomarse la justicia
por mano propia. Pero esta vida, que desenvuelve todos los sentidos
dota especialmente a los hombres para las artes.
Es
por eso que nace el humanismo, que es un movimiento europeo del siglo XVI que
se distancia de las tradiciones escolásticas medievales, exaltando al hombre y
lo que puede hacer y pensar para darle un sentido, una razón a su vida. Esto
quiere decir que para que el hombre le de sentido a su vida, él tiene que
centrase en sí mismo, sin la necesidad de pensar en Dios. Desde ahí se
considera al hombre como centro y medida de todas las cosas.
En conclusión, la crisis de la edad media ocurre por
circunstancias de hambruna, epidemias, problemas económicos y guerras, que
hicieron que la época feudal terminara; una época que en la mayoría de su
duración fue una época de grandes progresos filosóficos, pero el tiempo no les
ayudó para poder mantenerse. Vemos que se necesitaba un cambio, un cambio en
donde se reorganizara política, económica y socialmente, ya que en estos aspectos,
esta época terminó muy mal. Otro aspecto muy importante es que el hombre en
estos últimos siglos empezó a centrarse en sí mismo. Surgiendo el humanismo,
dejando a un lado la preocupación de Dios. Ahora es el hombre el centro de todo
y lo que se quiere es conocer, saber, la razón de nuestra existencia y de los
fenómenos naturales del mundo en que se habita.
Por: Andrés R. Díaz Abril
Lic. en Filosofía e Historia
U. G. C.
jueves, 19 de diciembre de 2013
LA FILOSOFÍA DE LA HISTORIA (KANT, HEGEL Y COMTE)
Se
empieza hablando de filosofía de la historia, como tal, desde el siglo XVIII
con ciertas características, como el devenir de lo material, la revelación de
las especies y el progreso del ser. Todo esto durante la Revolución Francesa y
la Ilustración.
Kant y las luces:
Empieza
con una reflexión ética sobre las luces y la teleología tradicional cristiana,
llegando a la conclusión de que lo bueno es hecho por Dios y lo malo por el
hombre. Este filósofo toma a la historia como algo real de una manera empírica.
Para
Kant, la historia está compuesta por una acumulación de hechos que llevan al
hombre a la finalidad; claro está, el hombre no es un ser plenamente libre, ya
que es la naturaleza la que postula una idea para el hombre, es decir, el
hombre crea, por medio de la naturaleza, su fin. No obstante, los hechos o
acontecimiento no siempre son positivos, en ocasiones son negativos, pero ello
no siempre es malo, ya que puede llegar a un progreso, porque lo difícil para
el hombre genera algo grande.
Es
por eso que el filósofo no toma la idea del historiador, sino que debe darle un
sentido a la historia. Dicho sentido Kant se lo da con el hecho de la
predestinación de los actos humanos, que son dados por la naturaleza, para
llegar a un fin. Este fin hace que el hombre, en un primer momento, crea que va
en un progreso constante; sin embargo, Kant, viendo el contexto histórico en el
que vive, refuta esta afirmación: el movimiento hecho por el hombre en la
historia no siempre va hacia un progreso, sino también en un retroceso en su
desarrollo.
Hegel y la Dialéctica:
Postula
una triada compuesta por la lógica (intelectual), la filosofía de la naturaleza
y la filosofía del espíritu. Esta última ayuda a la historia, es decir, la
filosofía de la historia es simplemente una reflexión; la historia universal,
por medio de la filosofía del espíritu, se hace. Por ende, existe una relación
entre la razón y el mundo, afirma Hegel: “todo lo racional es real y todo lo
real es racional”. Con base a la historia, Hegel postula que este mundo es “el
mejor de los mundos posibles”, ya que es pensado y porque está en la razón es
real.
Así,
la historia del mundo es un movimiento para que el espíritu absoluto actúe
sobre él, y tome posesión de la realidad. La historia posee un fin, un objetivo
gracias a la evolución del espíritu. Este movimiento generado por el espíritu
absoluto, que es la autoconciencia del ser que piensa, hace que se conozca la
naturaleza como algo monótono, la naturaleza es cíclica, y al no haber nada
nuevo, es la razón la que cambia y lleva al progreso. En este progreso
dialéctico, se nota el tiempo como algo ininteligible, el movimiento dialéctico
es una operación ternaria, es u movimiento que se da de un ser inconsciente a
un ser consciente, generando un cambio.
Pero,
¿en qué consiste este progreso dialéctico? En la Fenomenología del espíritu,
libro escrito por Hegel en 1807, explica su dialéctica especulativa, su triada,
con un gran ejemplo, el cual es: “la dialéctica del amo y el esclavo”. En primer lugar, para Hegel, la historia
comienza cuando se enfrentan dos deseos, dos conciencias dseantes. Hay que
aclarar que el deseo humano desea deseos, es decir, el hombre desea que el otro
lo reconozca y se someta a él. La conciencia es deseo. Se establece, entonces,
el enfrentamiento, una lucha a muerte, que tiene una resolución, la cual surge
porque alguno de estos dos hombres, que desean que el otro lo reconozca, tiene
miedo a morir, y su miedo a morir es más fuerte que su deseo de reconocimiento.
Es
por este temor a morir que la lucha se termina y el que su deseo de ser
reconocido es más fuerte que su miedo a la muerte se convierte en el amo, y el
que su temor es más fuerte que su deseo se convierte en el esclavo, el cual se
somete al amo. Es así que se compone el inicio de la historia humana, en el
desarrollo o conformación de las figuras del amo y del esclavo.
No
obstante, el amo queda en total insatisfacción, ya que el hombre que lo está
reconociendo, ya no es un ser plenamente autónomo, es ahora un esclavo. Este
esclavo trabaja para el amo, en cambio el amo queda confinado a la pasividad,
al ocio y al goce; el amo recibe lo que el esclavo le da y se transforma en un
ser ocioso, en un ser pasivo. El esclavo, por lo contrarios, trabaja para el
amo y l trabajar para el amo, el esclavo empieza a trabajar la materia, y al
trabajar la materia el amo empieza a construir la cultura. Porque la cultura es
el trabajo que el hombre ejerce sobre la naturaleza, sobre la materia; el
hombre, en pocas palabras, transforma la naturaleza. Entonces, la historia
humana pasa por las manos del esclavo, que con su trabajo construye la cultura,
ya que conoce que posee una relación con la naturaleza y eso lo convierte enun
ser más humano que el amo.
Es
en esta dialéctica del amo y del esclavo en donde se muestra la dialéctica
especulativa de Hegel en la historia, el movimiento dado por el espíritu
absoluto para generar progreso. En una primera parte (tesis), se encuentran dos
conciencias enfrentadas, en un segundo momento (antítesis), una se somete a la
otra porque es más fuerte su miedo a morir que su deseo de ser reconocido y se
establecen las figuras del amo y del esclavo. Y la tercera (síntesis), que es e
reconocimiento del esclavo como el generador de la cultura, es decir de la
historia humana. De todo esto se trata la historia según Hegel: de una
afirmación, de la negación de esa afirmación y de la negación de la negación,
pasando a unn momento en donde se concilian los contrarios en una síntesis; y
ese movimiento del espíritu se repite en todo el transcurso de la historia.
Augusto Comte y el
Positivismo:
Es
considerado como el padre y creador de la sociología. Plantea la ley de los
tres estadios, que se compone, en un primer lugar, de un estadio teológico, que
es un momento ficticio, dado en la edad media, en donde los principios y
finales son afectados por principios sobrenaturales.
El
segundo estadio es el metafísico, dado en el Renacimiento, es un estadio
abstracto; es una modificación del primer estadio, ya que personifica estos
agentes. El tercer y último estadio es el científico positivista, el estadio
pleno del ser humano, que compone leyes efectivas con explicaciones reales, por
el método científico, de la experimentación, que llevan al progreso del ser
humano, un progreso guiado por la técnica y la industria. Sin embargo, para que
exista un progreso en el hombre, este debe pasar por los tres estadios.
Por: Andrés R. Díaz Abril
Lic. en Filosofía e Historia
martes, 26 de noviembre de 2013
domingo, 24 de noviembre de 2013
San Agustín. El Cristianismo como Filosofía
Para empezar, hay que aclarar
que Agustín luchó toda su vida por
encontrar un mundo de certeza y de seguridad interior, comprender esa
revelación que él proclamaba como la fuente de salvación del hombre, donde la
une con la filosofía, para así alcanzar la verdad, la felicidad, en eso
consiste su postura filosófica: el deseo de alcanzar la verdad.
Así, pone como iguales a la
verdad y la sabiduría para obtener el sumo bien, la felicidad. Pone la
felicidad como el fin último de todo hombre; la felicidad es “aquello por lo
que el hombre es filósofo y religioso”, ya que esa búsqueda de la felicidad es
en lo único que estas dos coinciden porque es su única causa.
Hubo un momento en que Agustín
comenzó a prestar atención a las doctrinas escépticas, esto es llamado la duda
agustiniana, pero no duró mucho tiempo ya que quiere mostrar que la
verdad existe encontrar la forma de encontrarla. Esta etapa de la vida de este
filósofo es muy importante, porque demuestra como de la duda puede aparecer la
certeza, gracias a la razón humana que es capaz de encontrar solución a los
problemas humanos; aunque, hay cosas de las cuales no se puede dudar, es en
esta idea en donde se detecta la limitación de la razón humana.
La filosofía de Agustín es
influenciada por Platón, es ahí donde él afirma que el hombre debe alcanzar las
verdades inteligibles y la única forma de poderlas alcanzar es que el
hombre sea iluminado. Con esto, descubre el mundo de la interioridad humana,
con el mundo de la verdad permanente; es en el interior de nuestra alma donde
encontramos la verdad y descubrimos a Dios, que es el fundamento último de la
verdad.
Gracias a lo planteado anteriormente,
que se empieza a ver en él un conocimiento guiado por la fe y la razón. La fe
es iluminadora y la recompensa que le da al pensamiento es el conocimiento; la
inteligencia, es el camino necesario para llegar a la sabiduría, porque el
camino de la razón no es suficiente. Fe y razón se funden formando un solo
camino: el camino de la verdad (sabiduría y felicidad); ve el cristianismo como
la filosofía que le va a ayudar encontrar la verdad, encontrando a Dios.
Sin embargo, todavía Agustín
no ha encontrado la verdad, quiere ahora dar a conocer que la forma de saber
que el hombre existe es por medio de la duda, si se duda es porque se existe,
el que duda vive, recuerda, conoce, quiere, gracias a la duda el hombre da
certeza de lo que piensa. Pero, hay que salir de esa duda, hay que buscar la
verdad, es la que trasciende el alma, supera la razón, LA VERDAD ES Dios, ya
que están en la mente de Dios.
Luego, surge la teoría de la
luz, que consiste en la justificación de la posibilidad del conocimiento
racional e intelectual, basado en la mente de Dios en la mente humana. Se debe conocer el alma. Para conocerse a sí
mismo, conocer a Dios y al mundo. Es en esto en donde surge una pregunta: ¿qué
es el hombre? Es una unidad indisoluble entre el cuerpo y el alma, esto se da
mientras el alma sea la que vivifique y maneje el cuerpo, para que conozca la
belleza, la armonía y el orden que
recibe de Dios.
A este conocimiento del alma,
se desliga un tema muy importante, el cual es el del mal, que San Agustín lo
define como la privación de ser y de
bien; es por esto que no hace parte de la creación de Dios, el mal surge de una
libre decisión de la voluntad humana.
Por último, toca el tema del
tiempo y la historia; define la historia como la consideración de los sucesos
humanos, por lo que el hombre se esfuerza en entenderlos, comprenderlos. El
tiempo, para este filósofo, es lo que siempre acaba, la eternidad es presente
total, mientras que el tiempo nunca está en un presente. Se dice que el tiempo
posee tres partes: pasado, presente, y futuro; pero, para Agustín el pasado ya
pasó, el futuro no ha llegado, por ende, hay que vivir el hoy, o sea, el
presente. Para él lo único que existe es el presente, es en el que vivimos.
Por: Andrés R. Díaz Abril
Lic. en Filosofía e Histpria
U. G. C.
Por: Andrés R. Díaz Abril
Lic. en Filosofía e Histpria
U. G. C.
miércoles, 20 de noviembre de 2013
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